Cuando escribir se convierte en la brújula que te orienta

mujer sonriente en actitud pensativa mientras escribe en un diario con la cabeza apoyada en su mano izquierda suavemente

Siempre me ha gustado leer. En cuanto aprendí, comencé a devorar libros: de aventuras sobre todo. Recuerdo esconder novelas bajo la mesa mientras comía (prefería leer a comer, en muchas ocasiones)

También escribir. Tuve mi primer diario mucho antes de la adolescencia. Mis asignaturas preferidas eran lengua y literatura. Me encantaba hacer comentarios de texto, redacciones y proyectos de todo tipo redactados a mano  (no sé si esto se lleva todavía en los colegios)

Hoy sé que todo ello tuvo que ver con la que es mi profesión hoy día.

No empecé  a escribir para enseñar, dar lecciones, ni decirle a nadie cómo vivir.

Empecé escribiendo porque no podía no hacerlo.

Porque quería entender lo que sentía y pensaba desde que era niña. Porque había ideas que pedían ser pensadas en voz alta. Películas que dejaban preguntas abiertas. Libros que no se cerraban al llegar a la última página. Conversaciones y noticias escuchadas al vuelo que merecían algo más que una superficial valoración.

Así nació mi vocación por la comunicación.

Empiezas escribiendo un diario durante años y de repente te encuentras escribiendo en un blog (mi primer blog lo abrí hace 25 años)

Observar el mundo con atención, observar los detalles y lo que no se dice

Mientras todo empuja a opinar rápido, a posicionarse sin matices o a elegir un bando antes de entender el contexto, me tomo mi tiempo para observar, escuchar, leer, ver un documental, una película o una serie, enfocándolo como algo más que entretenimiento.

No escribo sobre lo que está de moda: escribo sobre lo que me deja huella, sobre lo que me hace vibrar, sobre lo que considero que aporta valor o ser visibilizado.

Escribir como quien abre una ventana

En mi blog personal no hay dogmas.
Hay preguntas y también certezas (las mías)

No hay frases sentenciosas.
Hay reflexiones nacidas de vivencias propias.

Escriba sobre lo que escriba, lo hago siempre desde un mismo lugar:  mi experiencia.

Para mí, escribir es una brújula con la que orientarme en medio del ruido. En un tiempo donde la información se mezcla con la opinión, el dato con el bulo y la urgencia con la superficialidad, escribir se ha convertido en una forma de detenerme, de ordenar mi pensamiento y de distinguir lo relevante de lo accesorio.

No escribo para añadir más contenido al exceso y el caos informativo que impera hoy día, sino para atravesarlo con criterio, para encontrar un norte propio cuando todo parece empujar a la confusión, al juicio inmediato o a la reacción impulsiva.

La comunicación como acto íntimo

Para mí, comunicar es una forma de estar en el mundo.

Escribir es ordenar el pensamiento.
Leer es escuchar sin interrumpir.
Compartir es tender un puente invisible entre personas que quizá nunca se conocerán, pero que experimentan cosas parecidas, almas afines.

Mi blog no busca viralidad. Busca resonancia.

Que alguien lea un texto y piense:
“Esto también me pasa a mí.” o “No se me había ocurrido verlo de este modo.”

Cine y literatura como espejos del alma

Para mí, el cine y la literatura no son entretenimiento: son ventanas por las que mirar que me ayudan a conocerme mejor y explorar mi forma de entender la Vida.

Una película me facilita tomar conciencia de recuerdos, experiencias, sentimientos, sueños …

Un libro se convierte en una puerta a preguntas significativas a las que dar respuesta; un puente entre personas con afinidad de pensamiento.

Desde ahí escribo:
desde el cruce entre lo que observo fuera y lo que se mueve en mi interior.

Comunicar con propósito

En un mundo saturado de opiniones, apuesto por comunicar de forma consciente.

Cuidando las palabras, el tono, el silencio cuando hace falta y, sobre todo, la intención. Escribiendo cuando algo lo merece, no para llenar vacíos. Aportando valor, sentido. Mis textos no gritan, susurran verdad: mi verdad.

Con mis escritos, pretendo dar sentido al mundo, mientras me habito y compartir el proceso con quien quiera leerlo.

Porque comunicar, cuando nace de ahí, no es exhibición: es presencia.

✍️  Se llama Morning Pages (Páginas matutinas) a la rutina de escribir todo lo que te venta (sin filtro), cada día al levantarte, 3 páginas.
Si no lo has probado, te animo a que lo practiques durante un tiempo y observes sus efectos en tu día a día.
Este pequeño gesto podría ser la clave del camino a seguir para un grandioso y magnífico logro:
conocerte a ti mismo/a.
«Si no lees, no sabes escribir. Si no sabes escribir no sabes pensar» (Jose Arreola)
»Los límites de mi lenguaje, son los límites de mi mundo»
Imagen del autor

Para mí, la Comunicación es una herramienta indispensable para contribuir al cambio y desarrollo personal y socio-económico. Es el recurso estratégico más importante de cualquier organización e incluso de una persona.
Firme defensora de la importancia de mantener relaciones positivas en todos los ámbitos.
Seguidora del Triple Filtro de Sócrates a la hora de comunicar-me.
Puedes leer más sobre lo que escribo en

mi blog de empresa
Imagen de Comunicar EsLoMio

Comunicar EsLoMio

Para mí, la Comunicación es una herramienta indispensable para contribuir al cambio y desarrollo personal y socio-económico. Es el recurso estratégico más importante de cualquier organización e incluso de una persona.
Firme defensora de la importancia de mantener relaciones positivas en todos los ámbitos.
Seguidora del Triple Filtro de Sócrates a la hora de comunicar-me.
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