¿Qué son los sesgos cognitivos?
Sintetizándolo a tope: condicionantes.
Influyen en la manera de procesar los pensamientos, emitir juicios y tomar decisiones. Influyen en la forma que ves el mundo.
Los sesgos inconscientes forman parte del ser humano. Son como atajos mentales que nuestro cerebro utiliza para simplificar y procesar la información que recibe. Operan en nuestros juicios, decisiones y forma de analizar e interpretar la información. Los hay de distintos tipos y se construyen en base a lo que vemos, la educación que hemos recibido o los valores socioculturales en los que hemos crecido.
¿Has oído hablar del Efecto Google o el Efecto Ikea?
Haz una prueba. Observa-TE durante un día y pon el foco en descubrir si alguna creencia, pensamiento, actitud, relación o lo que sea, te está impidiendo ver algo con total objetividad-neutralidad.
El sesgo de autojustificación, por ejemplo, consiste en justificar constantemente algo que has hecho para evitar sentir remordimientos o pensar en el error que has cometido. ¿Te suena?
¿Cómo contrastas la veracidad de un contenido?
Los 10 sesgos cognitivos que nos hacen vulnerables ante la desinformación son:
sesgo de confirmación, sesgo de autoridad, heurística de disponibilidad, anclaje, efecto arrastre, efecto en tercera persona, efecto macro, falso consenso, influencia continuada, favoritismo de endogrupo, verdad ilusoria y efecto halo.
Quizás hayas escuchado hablar de la polémica existente sobre si se deben cambiar los cuentos clásicos para hacerlos más igualitarios, pero ¿se sigue reproduciendo estereotipos sexistas en la literatura que se publica hoy día? (quien dice literatura, dice cine o cualquier otro tipo de creación cultural y artística)
¿Existen referentes positivos en los que poder inspirarse? (Intenta recordar en cuales te inspiraste tú en la infancia y juventud)
Entre los sesgos cognitivos con mayor impacto se encuentra el sesgo de género.
El sesgo de género puede ser descriptivo (cómo pensamos que son hombres y mujeres) o prescriptivo (cómo pensamos que deberían ser hombres y mujeres).
Uno de los mayores logros que he adquirido gracias al desarrollo personal ha sido aprender a identificar y gestionar en positivo sesgos cognitivos de todo tipo, incluido el de género (lectura recomendada al final del post)
El desarrollo de nuestras capacidades cognitivas superiores es un proceso continuo: tú marcas el ritmo, cuánto tiempo le vas a dedicar, tu nivel de compromiso y constancia. Puedes llegar hasta donde te propongas.
Un equipo de psicólogos de la Universidad de Queen, en Canadá, observó que una persona puede acumular 6.200 ‘gusanos del pensamiento’ en un solo día. Esto resulta agotador (además de inútil). Los pensamientos intrusivos actúan como gusanos que inundan la mente sin que apenas los notes, tomando el control de tus emociones y, por lo tanto, de tus decisiones.
Desde que fueron descritos por primera vez en 1972, se han descrito más de 100 tipos de sesgos cognitivos. Y al parecer van en aumento.
Y tú, ¿Alguna vez te has planteado mejorar la forma en la que piensas?
¿Te gustaría pensar más o mejor?
¿Entrenas tu mente de alguna forma?
“La intolerancia a la incertidumbre y a la ignorancia fluye no solo de la arrogancia, sino de un deseo humano universal de encontrar significados y patrones en todas partes. La mente aborrece el vacío.” (Jon Elster)
“La mente humana no es un buscador de la verdad; es un abogado que defiende las conclusiones a las que quiere llegar.” (Jonathan Haidt)
Lectura recomendada sobre conciencia de género 👉 Amazonas de A Conscious Life